El cebador que yo he usado con bastante frecuencia, es de lo mas sencillo y rudimentario que se puede hacer, pero de un gran efecto.
Utilizo un saco de los que se utilizan para el envase de las cebollas. Para el cebo siempre he improvisado con lo primero que he podido localizar. Sardina, jurel, herizos y pan duro. Todo lo machacado, a veces con una piedra y cuando he tenido la pasta que he considerado la necesaria, la he vertido en el saco y dentro tambien unas piedras para que pueda fondearse y cojer mejor la vertical . Y el resultado idescriptible.
Siempre el saco lo he tenido aproximadamente a un metro sobre el fondo marino, mas menos a la altura de los anzuelos, y los resultado de maravilla